Nace el
Plan de I+D+i que creará una ventanilla única
El documento elimina los listados de áreas
temáticas que pueden recibir ayudas económicas, reparte
la dotación por "instrumentos" y objetivos y se alinea
con el modelo de empresa.
Profit, Neotec,
Consolíder, Avanza, Cénit, Eureka, Iberoeka.... son sólo
algunas de las iniciativas de fomento de la I+D
nacionales e internacionales, entre las que deben buscar
su sitio los investigadores y las empresas, atentos al
Boletín Oficial del Estado (BOE), entre la docena de
convocatorias que cada una de ellas lanza.
El
puzzle de ayudas a la I+D se antoja complicado y
burocrático para las compañías y los científicos,
duplicando esfuerzos, obligando a los investigadores a
adaptar sus estudios hacia asuntos concretos sólo porque
esa área cuenta con mayor financiación pública, y
disparando los costes de evaluación de los proyectos por
parte de las Administraciones.
Éste es el
diagnóstico que han realizado los expertos que han
diseñado el plan (investigadores, empresarios,
sindicalistas y políticos) sobre la situación de la
financiación de la I+D. Con el documento sobre la mesa,
están elaborando el nuevo plan de I+D+i para el periodo
2008-2011, el instrumento interministerial más
importante para canalizar las ayudas de investigacióa
tanto a organismos públicos, como a empresas.
El
borrador de este nuevo plan, que espera ver la luz en
julio en el Consejo de Ministros, supone un cambio de
filosofía importante. En adelante, el Plan Nacional no
incluirá áreas científico-técnicas prioritarias, como
hasta ahora, sino que organizará los programas en
función de lo que el plan califica de "líneas
instrumentales". En concreto, habrá seis instrumentos:
recursos humanos, proyectos, fortalecimiento
institucional, infraestructuras, utilización del
conocimiento y transferencia de tecnología y
articulación e intenacionalización del sistema. En cada
una de estas líneas prioritarias, tendrán cabida los
programas (por ejemplo, el de incorporación de recursos
humanos).
Para cada uno de estos programas, y
ahí reside otra de las grandes novedades, habrá una sola
convocatoria pública, a la que deberán concurrir
científicos y empresas de todas las áreas del
conocimiento, en lugar del aluvión de convocatorias
específicas que se realizaban hasta ahora.
Con
ello, según fuentes gubernamentales, se aspira a crear
una ventanilla única, según el modelo de los Programas
Marco europeos. Ésta no sólo simplificaría la burocracia
para los científicos, sino que también evitaría duplicar
esfuerzos desde la Administración, al tener que evaluar
un mismo proyecto varias veces, una por cada
convocatoria a la que se haya presentado.
La
nueva filosofía dice enmarcarse en la experiencia del
programa Ingenio 2010, que ya estableció las
convocatorias de ayudas por objetivos más que por áreas,
fijando sólo tres programas: el Cénit para proyectos
publico-privados; el Avanza para la integración de
nuevas tecnologías; y el Consolíder para la promoción de
la excelencia científica. Se prevé que los instrumentos
puestos en marcha por el programa Ingenio 2010 se
integren en el plan.
Coordinación
Desde
Educación y Ciencia, se asegura que la filosofía de
coordinación y de ventanilla única no resta protagonismo
a cada uno de los ministerios involucrados en la
financiación y gestión del plan, en la medida en el que
todos participarán en la gestión de las convocatorias
unificadas en las que estén involucrados.
Con
todo, y pese al cambio de filosofía, el plan sí pretende
hacer un esfuerzo centrado en áreas estratégicas de
carácter intersectorial: la energía y cambio climático,
la biotecnología, las tecnologías de la información y
comunicación, la salud, y la nanociencia y
nanotecnología.
En cuanto a la dotación
económica, no está determinada puesto que, al ser
plurianual, dependerá del incremento de la I+D en los
Presupuestos Generales del Estado de cada año, ya que
las convocatorias serán anuales. Sin embargo, la
previsión es que en 2008 los recursos para I+D se
incrementen en un 25%.
Los objetivos
La
nueva filosofía del Plan de I+D+i está orientada a
conseguir los objetivos de inversión en investigación
fijado por el Gobierno y por Europa, más que a priorizar
determinadas áreas científicas.
Los retos
españoles, fijados en 'Ingenio 2010"son aumentar la
inversión en I+D sobre el PIB pasando del 1,13% que
representaba en 2005 al 2% en cinco años. ¿ 'Ingenio
2010' se fija también como objetivo aumentar la
participación del sector privado en la inversión en
investigación, pasando del 47% del año 2005 al 55% del
total en 2010.
El programa nacional también
establece como objetivo que el porcentaje de PIB
destinado a tecnologías de la información y la
comunicación se sitúe en el 7% en 2010 frente al 5,75%
del año 2005.
Los objetivos centrales para el
nuevo Plan de I+D+i son incrementar los recursos de la
Administración General del Estado para I+D en un 25% en
2008, tanto de subvenciones como de créditos, y que la
financiación empresarial de la I+D alcance el 55% en
2018. Actualmente, las empresas son las que mayor gasto
ejecutan en I+D (el 52% del total), pero han disminuido
su peso como financiadotes de la investigación. Las
empresas financian el 46,3% de la investigación y el
sector público el 47%.
El cambio de filosofía del
Plan Nacional proviene de el acuerdo de la III
Conferencia de presidentes autonómicos, que se celebró
el pasado enero, y en la que se acordó un marco general
para financiar la I+D que cumpliría tanto el Estado
central, como las administraciones autonómicas, en sus
respectivos planes de
investigación